
Por Redacción - 30 Enero 2015
Uno de los peores temores de marcas, medios y cualquiera que tenga una presencia online es la de tener que enfrentarse en algún momento a un troll. Los trolls de internet existen y no son una leyenda. Llenan de comentarios maliciosos la red, alientan conversaciones que no van a llevar a nada productivo y son difícilmente erradicables una vez que han aparecido. Son para quienes deben gestionarlos una auténtica pesadilla.
¿Es posible acabar con los trolls? Muchos se han hecho esa pregunta y muchos son los métodos que han sido probados. Gestionar la reputación online es un reto y conseguir que los flames de los trolls no afecten (un elevado número de consumidores deja de comprar un producto cuando se enfrenta a comentarios negativos previos) una tarea decisiva. Y el trabajo parece una especie de castigo de los dioses griegos.
Un medio estadounidense ha conseguido sin embargo acabar con ellos o al menos minimizar su impacto. Salon es una de esas cabeceras puramente online y que resultan bastante influyentes. Posiblemente sea también una de las pioneras en lo que a medios online se refiere (fue fundada en 1995) y desde el principio dio mucha importancia a los comentarios. Cerrar los contenidos a los comentarios no parecía por tanto una estrategia que pudiesen seguir, aunque los comentarios se habían convertido en un motivo de preocupación.
"Para ser honestos, mucho de nuestra sección de comentarios en el pasado era algo un poco embarazoso y creo que teníamos la reputación entre los autores de ser un entorno muy difícil y duro", le explica a Digiday David Daley, el jefe de redacción de Salon. "Se había convertido un poco en un pozo negro". La cabecera hizo entonces un fichaje específico de una experta en la materia, cambió la estrategia y la política hacia los comentarios y consiguió mejorar la situación tanto que ahora, como apunta Digiday, los trolls han sido domesticados.
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