Seguro que te ha pasado alguna vez. Tras visitar la web de una marca, de la que te gusta cierto producto, de momento, dicho artículo comienza a aparecer allá donde vayas a lo largo y ancho de la world wide web. Al principio te hace gracia, incluso piensas que es casualidad, pero ya, pasados varios días, comienza a mosquearte: esto es espionaje en toda regla. No te alertes, se trata de una técnica publicitaria online cada vez más extendida: el retargeting.
El retargeting se basa en seguir tu comportamiento online, registrado mediante cookies para ofrecerte posteriormente anuncios sobre esos productos o servicios de aquellas páginas en las que has entrado.
No se trata de saturar al usuario, apareciendo a cada paso con el dichoso anuncio, puesto que puede provocar que elcliente se hartey causar el efecto contrario.
El retargeting puede ser muy efectivo, y ayudar a convertir el elevado porcentaje de visitas de tu web, de usuarios que se marchan sin comprar ese producto que les ha llevado hasta ella.
Planifica tu estrategia de retargeting
Tanto el plazo que va a durar, como la plataforma publicitaria donde se va a desarrollar la campaña.Este proceso tiene varias fases bien diferenciadas, establecidas en función del ciclo de compra:
Cuidado con seguir mostrando el anuncio después de que el cliente haya completado la compra. "Sé de una amiga que compró un bolso que le encantaba, y, tras verlo una y otra vez cada vez que accedía a internet, se hartó de él, y decidió devolverlo". Aunque este pueda resultar un caso extremo, una vez que hemos conseguido un nuevo cliente, se trata de fidelizarle, de ofrecerle productos complementarios, no de intentar venderle otra vez lo mismo; y por supuesto, siempre respetando un tiempo prudencial.
La clave para la efectividad de este tipo de campañas reside en la planificación y en evitar la saturación, diseñando para ello mensajes creativos y llamativos y combinando distintas opciones, de tal modo que no siempre se muestre el mismo anuncio.