Por Redacción - 24 Marzo 2025
La lealtad del consumidor hacia las marcas está disminuyendo. Aunque muchos clientes siguen mostrando afinidad por determinadas marcas y productos, la realidad es que factores como el precio, el valor y la experiencia de compra pueden llevarlos a optar por la competencia. Un reciente estudio de EMARKETER y Bloomreach reveló que el 63,6% de los encuestados considera que la fidelidad a las marcas ha caído en los últimos cinco años.
El estudio indica que esta tendencia responde principalmente a la fuerte competencia (55,2%) y a la creciente sensibilidad a los descuentos y precios (47,4%). Los minoristas, así como los sectores de viajes y hotelería, se ven particularmente afectados por una diferenciación de marca limitada. En este contexto, numerosas empresas han introducido marcas privadas y productos a menor costo para captar la atención del consumidor, especialmente entre los compradores más jóvenes que recurren a las redes sociales para informarse sobre productos, leer reseñas y encontrar formas de ahorrar dinero.
Las marcas se enfrentan a un dilema: reducir los precios, lo que podría afectar los márgenes de ganancia y la calidad del producto, o encontrar estrategias para destacar en un mercado saturado. Por ejemplo, con la serie RTX 5000 de Nvidia, muchos consumidores están criticando los precios elevados y la falta de mejoras significativas en comparación con la generación anterior. Nvidia parece estar apostando más por maximizar sus márgenes que por ofrecer una relación calidad-precio atractiva para los usuarios. Esto ha generado descontento en la comunidad gamer y en los entusiastas del hardware, quienes están considerando otras opciones, como GPUs de generaciones anteriores o incluso productos de AMD.
Al igual que en el mercado general de consumo, la lealtad a Nvidia no es inquebrantable. Si los usuarios perciben que la marca ya no les ofrece suficiente valor, pueden cambiar de proveedor sin dudarlo. Este tipo de estrategias puede funcionar en el corto plazo, pero a largo plazo puede erosionar la confianza y fidelidad de los clientes, como ya ha sucedido con otras compañías en distintas industrias.
Los analistas advierten que los consumidores están cada vez más informados y son más conscientes de sus opciones, lo que representa un desafío adicional para las empresas.
Los datos también revelan que antes de realizar una compra, los consumidores investigan al menos tres veces sobre el producto. Los compradores consultan motores de búsqueda (36,8%), visitan tiendas físicas (30,1%), buscan opiniones de familiares y amigos (24,6%) o revisan redes sociales (19,1%). Además, la conveniencia (53,3%), la sensibilidad al precio (46,8%) y la búsqueda de ofertas (42,2%) son factores clave en la toma de decisiones de los consumidores.
Para fomentar la fidelidad, las marcas deben generar confianza y comprender a su audiencia. Por ello, los expertos y analistas destacan la importancia de contar con herramientas que analicen el comportamiento del consumidor y permitan personalizar las ofertas según su historial de compra y preferencias.
Según la encuesta, el 70,8% de los profesionales del marketing mide la fidelidad en función del gasto a lo largo del tiempo, mientras que la participación en programas de fidelización es el segundo indicador más común (53,3%). La disminución de la lealtad está directamente vinculada a una reducción en el gasto recurrente, lo que representa una preocupación para las marcas.
Informes similares señalan cómo, en el caso de España, la fidelidad del consumidor también está en retroceso. El país se posiciona como el segundo en Europa con mayor disminución en la lealtad a las marcas, solo detrás de Irlanda. Según datos recientes, el 85% de los consumidores españoles se consideran menos fieles a las marcas que hace dos años. El aumento de los precios es un factor determinante, ya que el 75% de los consumidores que han cambiado de marca lo hicieron debido a incrementos en los costos. Además, el 38% abandonó una marca debido a la reducción en la calidad del producto o servicio, lo que refuerza la importancia de la calidad en la retención de clientes.
Otro aspecto clave es la transparencia. Un 31% de los consumidores dejó de comprar una marca porque consideró que la empresa mentía sobre el rendimiento del producto. La experiencia del cliente sigue siendo un factor determinante, ya que un mal servicio de atención puede generar pérdidas significativas de clientes.
Ante este escenario, las marcas deben centrarse en la autenticidad, la confianza y una experiencia de compra satisfactoria para mantener y recuperar la lealtad de sus consumidores. Adaptarse a las expectativas de los clientes, ofrecer un servicio de calidad y mantener la transparencia en sus estrategias serán factores determinantes para diferenciarse en un mercado cada vez más exigente.