Artículo Email marketing

5 errores en email marketing que queman a los consumidores y acaban espantándolos 

Insistir con mails a consumidores a los que no les interesan o hacer las cosas más complicadas solo sirven para molestar al comprador
Periodista especializada en marketing, tecnología y cultura. Como escritora, autora...

El email marketing ha pasado por unas cuantas fases en lo que a percepción se refiere en los últimos años. La aparición de las redes sociales hizo que algunos asumiesen su inminente muerte, asegurando que lo que cubrían los feeds sociales y el alcance que daba a las marcas hacían los correos electrónicos irrelevantes. La idea tuvo su momento de tracción, pero acabó demostrándose ser falsa. Tras ese primer momento en el que se daba al email marketing por muerto, el cómo funcionaban las redes sociales y el modo en el que respondían los propios consumidores demostró que, en realidad, los mailings eran más importantes que nunca.

Gracias al email marketing, las marcas tenían control sobre qué enviaban, cuándo y cómo. El retorno también era más elevado y la respuesta solía ser mayor. Lejos de estar desahuciado, el email marketing tenía – tiene – un elevado potencial. La estrategia de marketing digital debía pasar – sí o sí – por esa plataforma.

Pero por mucho que funcione y por muy elevado interés que despierte para las marcas, el email marketing es un arte, algo que debe trabajarse de la forma correcta y, sobre todo, en el que debe evitarse las malas prácticas. Los errores se pagan caros – tanto como un clic que borre al consumidor de la lista de correo – y saturar a los receptores no es nunca una buena idea. Caer en ciertos errores en email marketing simplemente consigue quemar a las audiencias.

A menos que sea para mandar grandes ofertas y descuentos – y aun así – no hay nada más desagradable en términos de email marketing que el perfil marca pesada. Es aquella que manda un mail y otro y otro otra vez, saturando la bandeja de entrada de sus consumidores con campañas, mensajes reiterativos e información y más información que en realidad, llegado ese momento, el consumidor ya ni quiere ver delante. Poco importa que tu último mail sea el mejor y el más emocionante, el consumidor está tan harto de verte que lo mandará directamente a la papelera de reciclaje.

--- Regístrate o accede como usuario para disfrutar del acceso ilimitado a todos nuestros contenidos ---

Periodista especializada en marketing, tecnología y cultura. Como escritora, autora...
Más Leídos
Continua Leyendo...
Contenidos Patrocinados
ADS
Promocionados