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El trabajo en marketing y la estrategia para posicionar los mensajes se basan, de forma muy concreta, en la comunicación. Los responsables de marketing no solo tienen que crear una buena campaña y no solo tienen que posicionar mensajes que funcionen, que sean efectivos y que conecten con sus potenciales receptores, sino que además tienen que ser capaces de llegar a sus potenciales consumidores de la manera más efectiva y a través de los canales más adecuados.

Estas son las claves para comunicar del modo más efectivo, pero no son las únicas cuestiones que se pueden tener en cuenta o que deben aplicar los marketeros. Como señalan en un análisis publicado en Marketing Week, los responsables de marketing pueden implementar tres prácticas para que hacer que la comunicación de sus mensajes sea más efectiva.

El trabajo en los diferentes canales tiene que estar alineado

Es casi como un elemento básico en la estrategia de marketing en estos tiempos y, sin embargo, sigue siendo uno de esos elementos que es necesario repetir de forma recurrente. Como explican en el análisis, el hecho de que cada canal de comunicación esté en manos de jugadores dentro del panorama de los medios diferentes ha hecho que se tienda a posicionar de un modo competitivo entre ellos y que los mensajes que lleguen sean los de que unos son mejores que otros.

Y, aunque unos tengan un impacto mayor que otros en no pocas ocasiones, una buena campaña de marketing tiene que ser capaz de ver los canales que tiene a su disposición como un todo. Debe ser capaz de encajar los mensajes de modo que puedan llegar a la audiencia de una forma más efectiva y aprovechando las fortalezas de los diferentes medios y formatos. Necesita combinarlos para sacar el mejor partido a todo lo que tienen que ofrecerle.

No hay que quedarse solo con lo que resulta en un medio

Otro error relacionado con los diferentes canales en los que se posicionan las campañas de las compañías está, como apuntan en el análisis, en centrarse únicamente en los resultados del medio. Las cosas funcionan o fracasan según el impacto que se ve en esos medios en concreto. Sin embargo, las cosas son mucho más complejas, incluso en aquellos medios que se asume a un primer vistazo que no están funcionando.

La efectividad de la campaña de marketing no debe medirse solo con un par de números, sino que tiene que mirarse partiendo del resultado de cuatro elementos clave. Un buen resultado está en el equilibrio entre un buen y relevante mensaje, una creatividad efectiva, un medio bien escogido y una muestra del mensaje que sea la adecuada.

Ni corto ni largo: lo bueno es jugar con ambos

Otro problema importante en lo que a estrategia de marketing se refiere está en pensar demasiado en lo que se va a conseguir en el momento concreto y no tanto en cómo eso impactará en el futuro.

Se podría decir que la mayoría de las veces se peca de ser demasiado cortoplacistas. Si a eso se suma que la revolución de internet ha hecho que las cosas vayan más rápido y ha sometido a las marcas y a las empresas a la que casi se podría llamar la dictadura de lo inmediato, se puede comprender mucho más la situación en la que se mueven las compañías y su estrategia.

Pero lo cierto es que, aunque ser rápido y funcionar de forma inmediata es muy importante, las empresas y las marcas tienen que ser capaces de posicionarse de un modo mucho más complejo y mucho más eficiente. Tienen que ser capaces de posicionarse para el corto plazo y el para ya, pero también de estar planeando al mismo tiempo cómo esto impactará en su futuro. Una de las cuestiones clave en las que esto puede verse es en cómo las empresas tienen que estar conectando con aquellos que son ahora sus consumidores, pero también cómo deben ir sentando las bases para conectar con quienes serán sus consumidores del mañana.