Autor, conferencista internacional en Neuromarketing

La lealtad del cliente es difícil de desarrollar y no valdría mucho si no lo fuera. La gente, naturalmente, no extiende la buena voluntad a otras personas, y mucho menos a las marcas, por lo que la lealtad debe cultivarse con cuidado. Pero, ¿cómo exactamente establecer una conexión duradera y positiva?

Esto es algo que las neuroventas ha estado tratando de determinar desde hace muchos años. Y si bien no hay una fórmula mágica, existen numerosos métodos que pueden resultar efectivos si se implementan correctamente, incluido pedirle un favor a alguien.

Efectivamente esto va en contra de la idea común, de que es mejor hacerle un favor a alguien para que le agrades, pero las ideas comunes a menudo son erróneas. Veamos el efecto que impulsa este método, a menudo denominado efecto Ben Franklin, y consideremos cómo puede usarlo para convertir a los extraños en clientes leales.

Seguramente pensarías que, si le haces un favor a otro, le caerás mejor. Pero no tan probablemente imaginarías que, si alguien te hace un favor, también le caerás mejor incluso si le haces un favor a alguien, ese alguien te agradará más. Parece ir en contra de toda lógica, pero sólo va en contra de algunas. La lógica a su favor fue descrita por Franklin más o menos así: quien te ha hecho un favor estará más predispuesto a concederte otro favor que aquél a quien no le has pedido ninguno. Ese segundo acto de humanidad, se debe indudablemente a que le agradamos más a dicha persona. Experimentos posteriores lo comprobarían una y otra vez.

--- Regístrate o accede como usuario para disfrutar del acceso ilimitado a todos nuestros contenidos ---

Autor, conferencista internacional en Neuromarketing
Más Leídos
Contenidos Patrocinados
ADS
Promocionados