
Por Redacción - 11 Noviembre 2014
En la campaña navideña de 2013, un consumidor español cualquiera que estuviera suscrito a unas cuantas newsletters o hubiese comprado en unas cuantas tiendas online en los meses anteriores recibió, hacia finales del mes de noviembre, una variada lista de mensajes que le recordaban que el Black Friday estaba al caer y que, por supuesto, tendrían bastantes descuentos en la tienda de la compañía. La lista de marcas participantes en esta campaña era muy larga y muy variada y la bandeja de entrada de cada quien, y los descuentos que recibía, dependían más bien de los hábitos de compra del consumidor. Por recibir se podían recibir mensajes tan diversos como un recordatorio de las promociones que se iban a encontrar en marcas tan diferentes como Dolores Promesas, Eroski o Wuaki.tv.
Aunque, en realidad, no era necesario esperar a que llegase un aviso a la bandeja de entrada del correo: un paseo por una calle comercial podía mostrar ya la penetración de una tradición de consumo que - de entrada - no parece que en España pueda tener mucho sentido (pero que triunfa). Firmas como El Corte Inglés, la FNAC, Mediamark, Zara o Apple son algunas de las que celebran ese día y que están ayudando a que el consumidor español lo importe. Los descuentos rondan el 10 o el 20%, aunque en las marcas más osadas o en productos concretos pueden llegan al 50 a 80%, una especie de rebajas antes de tiempo.
Pero ¿qué es exactamente el Black Friday y qué es el Cyber Monday, o Ciberlunes, como algunos ya lo llaman en España? El Black Friday o viernes negro (que es como dice la Fundéu que deberíamos escribirlo) es el último viernes de cada mes de noviembre y es un día de pico de compras en los comercios estadounidenses. De hecho, una de las leyendas sobre por qué ha recibido ese nombre dice que fue bautizado por los policías que debían enfrentarse a una avalancha de tráfico en las calles estadounidenses durante la jornada.
El día es el viernes inmediatamente posterior a Acción de Gracias (último jueves de cada mes de noviembre), que no solo es festivo en Estados Unidos sino que además funciona como la perfecta excusa para hacer un puente. Todos esos consumidores que están de puente aprovechan el viernes para hacer compras. Las marcas empezaron a atraer su atención con ofertas y promociones limitadas y el viernes se convirtió en uno de los días en los que más venden de todo el año (otra de las leyendas dice que se llama viernes negro porque es el día en el que las cuentas de las tiendas dejan los números rojos).
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