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La guerra contra la comida basura se ha convertido en uno de los temas principales de preocupación para grupos cada vez más amplios de la sociedad y también para las autoridades públicas, que se han lanzado a una campaña cada vez más activa para poner límites a lo que las marcas de fast-food puede hacer o no. Y este clima de tensión y esta lucha contra las compañías que comercializan este tipo de productos ha acabado salpicando también a la publicidad.

Cada vez son más los intentos de legislar y limitar la presencia de la publicidad de marcas de comida rápida, ya que varios estudios han demostrado que este tipo de anuncios tienen un impacto en los hábitos alimenticios de los consumidores, especialmente en grupos sensibles como niños y adolescentes. Estos movimientos contra la publicidad de fast-food tendrán, eso sí, víctimas que podrían resultar bastante sorprendentes. La desaparición de los anuncios de comida rápida, snacks o refrescos tendría un elevado impacto en la televisión, en la que están muy presentes, pero también en los deportes.

Y es que este tipo de marcas son el principal patrocinador de los eventos deportivos y el sostén de muchos de los miembros de ese ecosistema. Los patrocinios deportivos se han convertido en una de las grandes armas que emplean las compañías de comida no sana y las de refrescos para hacer marketing y para afianzar sus mensajes. Tanto es así que, como ha concluido un estudio reciente y como recoge The Drum, el 76% de los patrocinios deportivos promueve refrescos y comida basura.

De los anuncios analizados en el estudio que aparecían en contenidos asociados a eventos deportivos y que anunciaban comidas o bebidas no alcohólicas, el 76% de las comidas tenía resultados poco sanos en índices de nutrición y el 52,4% de las bebidas altos niveles de azúcar.

Marcas como Pepsi, Coca-Cola o McDonald's son las grandes patrocinadoras de grandes eventos deportivos como puede ser la NFL, la liga de fútbol americano, o la NHL, la de hockey en EEUU. Y, además, este tipo de marcas son patrocinadoras directas de los equipos infantiles en los que juegan los niños. En Australia, por ejemplo, el 80% de los niños juega en equipos organizados de deportes y el 75% de ellos está patrocinado por una marca de comida.

Los datos son especialmente llamativos porque el estudio también ha llegado a la conclusión de que estos anuncios tienen elevados datos de recuerdo. El 76% de los niños encuestados en el estudio es capaz de recordar al menos una compañía de comida que se ha anunciado usando a un equipo deportivo.