
Cómo los colores afectan a las emociones y decisiones del consumidor
Por Redacción - 11 Septiembre 2014
No hay nada realmente carente de significado cuando el consumidor se enfrenta a un producto, un establecimiento e incluso una tienda online. La tipografía o el packaging pueden suponer el elemento crucial para el fracaso o el éxito de un producto, ya que pueden inspirar al consumidor confianza, desconfianza y muchas otras reacciones asociadas. El color no es un elemento más ni una cuestión meramente decorativa, sino que actúa también sobre la percepción de las cosas que tenemos delante.
Y aunque lo de que el color X puede dar energía y el Y calma parecen material de reportaje sobre cómo pintar las paredes para ser más feliz de revista de mass market, lo cierto es que sus afirmaciones no están basadas en la nada. Los colores afectan directamente a las emociones de quienes los ven y lo hacen además en la parte subconsciente.
"Reaccionamos a diferentes niveles a la hora de asociar los colores, existen niveles sociales y culturales al tiempo que relaciones personales con diferentes colores", explicaba a The Huffington Post la directora ejecutiva de The Color Association of The United States, Leslie Harrington. Vestirse con uno o con otro color puede cambiar, por ejemplo, cómo se siente una persona, aumentar su confianza o reforzar su presencia.
El color es además una de las maneras más sencillas de añadir capas de información a cualquier narrativa audiovisual sin que el espectador prácticamente se entere. Es lo que hace, por ejemplo, Pixar en sus películas de dibujos animados. El color es un elemento clave en la narración ya que transmite las emociones que deben asociarse a cada una de las escenas. Es, de hecho, posible extraer patrones de color que se repiten en todas las películas de la factoría y que marcan las transiciones en la historia (y los sentimientos que deben generar en quien las está viendo).
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