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Los gigantes del consumo, sea cual sea el producto que están vendiendo y cuál es el consumo en el que se están posicionando, tienen siempre una muy importante apuesta en marketing. Sus estrategias de marketing siempre son muy determinantes y decisivas en lo que hacen en el mercado y en cómo se posicionan.

Sus equipos de marketing trabajan duramente con cada uno de sus productos, sus consumidores reciben una gran cantidad de mensajes relacionados con lo que están intentando venderles y las compañías intentan posicionarse de un modo claro con todo lo que están lanzando al mercado. Se podría decir que ninguna gran marca y que ninguna gran empresa ponen en duda que el marketing es crucial y que tienen que posicionarse de forma destacada en su estrategia para llegar a los consumidores.

Sin embargo, esta cuestión no está igualmente clara cuando quienes toman las decisiones son los responsables de negocio de las pymes. En el caso de las medianas empresas, la posibilidad de que vean la importancia de esta herramienta es mucho mayor. En el de las pequeñas, lo más habitual es que se vea como una cuestión menos relevante, como simplemente algo que les hará perder dinero y que los meterá en 'camisas de once varas'.

Esta visión es un error: el marketing también es para pymes y también resulta crucial para ellas. Las pequeñas empresas también tienen que posicionarse en este terreno y también tienen que usarlo como una vía para llegar a los consumidores.

En lugar de ver a las grandes empresas y a su estrategia de marketing como algo que ellas hacen pero que 'no va con nosotros', deberían emplearlas como una suerte de guía, como un elemento inspiracional del que aprender qué pueden hacer ellas también y en qué deberían trabajar.

Necesitas una estrategia clara

Posiblemente, la primera gran lección que deberían aprender de los gigantes está en cómo enfrentarse al marketing. No es algo que deba hacer simplemente uno de los trabajadores de la compañía, no es simplemente contratar un par de anuncios en el periódico local y no es tampoco abrir un perfil en Facebook e ir subiendo fotos como si fuese una cuenta personal más.

Las pymes también necesitan a profesionales que les ayuden con estos puntos y también tienen que posicionarse de un modo claro con lo que hacen y con cómo lo hacen. A las grandes marcas el marketing les funciona porque saben qué quieren y cómo van a lograrlo. Detrás de sus esfuerzos de marketing siempre hay una clara estrategia y una estrategia profesionalizada.

El marketing te ayuda a hacer más visibles tus puntos fuertes

Esa estrategia permite cumplir con muchos objetivos y posibilita llegar a los consumidores de muchas maneras, pero todas ellas servirán para posicionar de forma clara algo que a la compañía le importa. Gracias a la estrategia de marketing, lo que llegará de forma clara y decisiva son los puntos fuertes, los valores destacados y los elementos que se quiere que el consumidor tenga en cuenta. Una buena estrategia de marketing ayuda a dirigir el discurso y a hacer llegar las cosas que la marca quiere que dominen en la conversación.

El marketing te permite establecer relaciones de valor con tus consumidores

Además, no solo ayudará a que se hable y se destaque lo que la marca quiere, sino que además permitirá que se posicione de un modo diferente ante los consumidores. Una buena estrategia de marketing ayudará a que se establezcan mejores relaciones con los consumidores y que se creen vínculos poderosos con ellos.

Al fin y al cabo, el marketing no se centra solo en lanzar mensajes para vender, sino que es algo mucho más complejo y mucho más variado. Una buena estrategia de marketing toca muchos otros palos, como puede ser la experiencia de cliente o el análisis del proceso de compra, lo que permite posicionarse de un modo sólido ante muchas otras cosas y cuestiones, muchas de ellas clave para que el consumidor sienta un vínculo mucho más personal y mucho más estrecho con la empresa.

Las pymes tienen aquí un punto a su favor del que carecen las grandes empresas. Dado que su base de clientes es mucho menor, el potencial para establecer relaciones de valor es mucho más elevado. Es mucho más fácil conocer a los clientes de un modo mucho más específico y mucho más cercano y establecer con ellos relaciones estrechas. Por ello, contar con una estrategia de marketing que defina bien este punto puede resultar crucial y puede ayudar a apuntar mucho más la posición que ocupa la compañía.

Será la llave para nuevas oportunidades

El marketing y la publicidad no solo ayudan a las empresas a mantener a sus consumidores y a conectar con ellos, sino que es una vía para llegar a nuevos compradores y para abrir nuevas potenciales vías de negocio y de ingresos. Las grandes marcas lo tienen muy claro y lo usan de forma estable para ello. Las compañías más pequeñas deben aprender de este punto y deben ser capaces de emplearlo también para generar nuevas oportunidades de negocio.

Una buena estrategia de marketing no es igual a gasto brutal

Y, finalmente, las pymes deberían aprender otra poderosa lección y es la de que hacer las cosas bien en marketing no necesariamente supone gastarse una cantidad ingente de dinero. Cuando se piensa en grandes empresas y en lo que están haciendo, se suele pensar directamente en cantidades millonarias y en grandes inversiones de dinero en campañas masivas. Sin embargo, esa no es necesariamente la clave para hacer bien las cosas. Ayuda, por supuesto, pero no es el 100% de una buena estrategia de marketing.

Para que las cosas salgan bien hay que conocer a los consumidores, ser capaces de aprovechar las oportunidades y también ser creativos. Esto no implica necesariamente hacer un elevado gasto, sino más bien aprovechar los recursos que se tienen y usarlos de un modo eficiente.