
Ruedas, restaurantes pop-up y cómo el marketing viral se mezcla con el de las experiencias
Por Redacción - 24 Mayo 2022
Hacerse viral – para bien – es una de esas cuestiones que los marketeros sueñan y que sus jefes les presionan para que consigan, porque el marketing viral logra un elevado retorno y tiene ciertos réditos indirectos que salen bastante a cuenta. Sin embargo, y por mucho que le pueda gustar la idea a los directivos y lo bien que se vea esos retornos por encima de la inversión, hacerse viral no es en absoluto sencillo. Depende mucho de la suerte, también del momento y, sobre todo, de comprender qué espera el mercado y cómo conseguir encajar dentro de las temáticas que lograrán viralizarse.
Y ahí, teniendo en cuenta algunos de los últimos casos de éxito, la clave empieza a estar en mezclar un poco de tema viral con un mucho de experiencias.
Uno de los últimos ejemplos es una campaña que se ha realizado en Perú, que funciona, eso sí, por el tirón de una marca que no es la suya propia (pero que está introducida de una forma bastante orgánica). Aunque la cocina peruana y sus chefs si han logrado varios galardones ya de primer orden, el país no tiene ninguna estrella Michelin, la enseña que funciona como una guía de la buena comida y de los restaurantes de más alta gama. No es tanto que no tengan la base para poder alcanzarla como el hecho de que la guía Michelin no opera en el país. Es decir, sus críticos gastronómicos no visitan los restaurantes peruanos.
Y eso es lo que usa como elemento de partida la campaña que Publicis ha hecho para Cusqueña, una marca de cerveza local propiedad del gigante ABInBev. Para hacer la campaña, usaron el hecho de que, aunque la guía no visita el país, sí hay muchas tiendas de ruedas y talleres Michelin repartidos por su geografía.
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