
Cómo nos movemos dentro de los comercios y tiendas y cómo afecta a lo que compramos
Por Redacción - 13 Junio 2018
Entrar en una tienda, dar un paseo por ella y comprar parece un proceso simple y organizado en el que la experiencia no tiene mucha complicación. Nos adentramos, cogemos los productos que queremos y nos vamos. Sencillo y fácil.
Y, sin embargo, por muy rápidos que seamos y por muy pocas vueltas que demos mientras lo hacemos nada en ese proceso ha sido sencillo. La manera en la que circulamos por los puntos de venta y el modo en el que escogemos los productos está muy marcado por muchas cuestiones, cuestiones que obligan a los diseñadores y a los expertos a cuidar muy mucho cómo presentan las cosas en las tiendas y cómo crean las propias tiendas.
Uno de los elementos que descubrieron los investigadores y diseñadores que trabajaban en el diseño de tiendas es que el espacio personal es muy importante para los consumidores, tanto que puede hacer que se abandone la compra por mucho que se quiera el producto. El que los expertos en inglés llaman el butt brush effect, que se podría traducir como el efecto de roce del trasero, hace que los consumidores huyan.
El efecto está ligado a una de las experiencias que los consumidores odian. A las personas no les gusta que las rocen por detrás (algo que pasa de forma habitual en las aglomeraciones de gente, por ejemplo). Si están en una tienda y otro consumidor los roza, abandonarán el lugar que ocupan. Lo harán incluso aunque el producto que tienen delante sea algo que les interesa de forma especial. Huirán para evitar ser rozados nuevamente.
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