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Los vídeos en YouTube se han convertido en el material para muchas posibles pesadillas para las marcas y para las empresas en términos de imagen y de comunicación. No hay más que pensar en el escándalo de hace unos meses, cuando las marcas descubrieron que YouTube estaba vinculando sus anuncios a contenidos con un impacto negativo en su imagen de marca, pero también en cómo YouTube se ha convertido en escenario para virales y contenidos que son un lastre para las marcas, como le ocurrió a una marca de detergente estadounidense y al reto de comerse sus bolsitas de detergente monodosis.

Y, ahora, las plataformas de vídeo, como puede ser YouTube, se han convertido en una pesadilla con un golpe mucho más directo a la cartera: la red social de vídeos es ahora el paraíso de los tutoriales DIY de piratería de marca. Los vídeos en la red se han convertido en un ataque directo a la marca y a sus productos en uno de los elementos que más les duelen: la piratería.

Los videoblogueros chinos han empezado a subir contenidos a la red explicando cómo se pueden hacer versiones pirata de productos de marcas de cosmética y de belleza. Los tutoriales permiten descubrir cómo convertir barras de labios, sombras de ojos y bases de maquillaje hechas en casa en 'productos de marca' aprovechando el tirón de marcas como MAC, YSL, Channel o Dior.

4 barras de labios por el precio de una

Son marcas de cosméticos, muchas de ellas vinculadas a marcas de productos de lujo, de alta gama y con precios muy elevados en el mercado. Estas marcas son también las que son pirateadas, habitualmente en productos como bolsos, carteras o perfumes.

Los vloggers no solo suben las instrucciones para hacer estas versiones pirata de los productos, sino que además venden directamente lo que crean. Si no se quiere pasar todo el proceso de crear el producto en cuestión en casa, se puede simplemente escribir al vlogger en cuestión. Los precios son también por supuesto mucho más bajos.

Como publican en Business Insider, tras hablar con una de las blogueras de cosméticos pirata haciéndose pasar por una consumidora, por el precio de una de las barras de labios de una de esas marcas, los piratas de las plataformas de vídeo ofrecen 4. Su estrategia está también en posicionarse señalando que todo está hecho con cosas naturales y que por tanto no es peligroso.

Su mercado está directamente en la propia China, donde los consumidores buscan marcas de lujo y están obsesionados con ellos, pero donde los precios no siempre permiten acceder a ellos. Las versiones pirata son una especie de consolación, de acceder al producto deseado por un precio diferente.

El impacto de estos vídeos

Pero, para las marcas, la actividad de estos piratas puede ser una amenaza mucho más amplia y con un alcance mucho mayor. Por un lado, los vídeos son ligeramente adictivos. Como señalan en el artículo son una forma de entretenimiento, que se ve con la misma fascinación que un vídeo en el que se hacen pasteles o se montan cosas. A nivel de percepción de lo que supone la piratería, esto no es exactamente buenas noticias.

Por otro lado, está el punto económico y el impacto que una popularización de la falsificación DIY puede tener en una industria que ya está perdiendo unos 20.000 millones de dólares al año por falsificaciones en China. Y aunque las principales redes de vídeos online chinas han señalado ya que eliminarán estos vídeos y que penalizarán a sus creadores, lo más probable es que esto sea solo el principio de una corriente nueva.