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Son casi una categoría en ellos mismos. Los anuncios de champús, casi sin que importe de qué champú se está hablando y de qué marca se está analizando lo que ocurre y lo que hacen, siguen una suerte de patrón establecido. La protagonista del anuncio, una mujer con melena, suele tener lo que se podría llamar un día de pelo perfecto. Tras lavarse el pelo con el champú del anuncio, logra no solo tener un pelo limpio sino también uno abrumadoramente brillante, con un acabado digno del trabajo de la mejor peluquería y con un aspecto de lo más saludable, como demuestra con un golpe de melena. El golpe de melena es, por supuesto, uno más de los códigos de comunicación de la publicidad de champús y otros productos para el cabello.

El resultado final es tan positivo que no resulta creíble. Lo de que no resulta creíble no es una apreciación, sino más bien un dato estadístico. Una compañía de champús, Suave, acaba de hacer un estudio (dentro de su propia campaña alternativa, eso sí) entre las usuarias de estos productos para comprender cómo perciben estos mensajes.

Según sus datos, sobre una muestra de millar y medio de mujeres millennials, el 74% de las mujeres no cree que puedan lograr en casa los mismos resultados que consiguen las mujeres de los anuncios de champús usando el mismo producto.

En realidad, esta apreciación no está muy lejos de la verdad, ya que los anuncios de champús están basados en una serie de trucos y en una serie de acciones (que se realizan sobre un croma para poder luego quitar lo que sobra) para presentar ese resultado final que todo el mundo conoce y que no está muy cerca de lo que la experiencia final podría ser. Los anuncios de champú son una sucesión de trucos y golpes de efecto.

De entrada, en la producción de anuncios de champú están siempre presentes los que inglés se conocen como "greenscreen fluffers". Son los trabajadores que no se verán nunca en el resultado final, pero que están siempre presentes mientras se rueda, vestidos de pies a cabeza de color verde para fundirse con el croma.

Ellos son, por ejemplo, los que en las películas de superhéroes logran que la capa del héroe volador se mueva mientras planea y quienes consiguen, en el caso de los anuncios de champú, que el pelo se mueva con esas ondas tan características. El greenscreen fluffer está, en realidad, moviendo sus brazos y manos detrás, generando corrientes de aire que mueven el pelo mientras la protagonista del anuncio sonríe a cámara.

Ese no es el único trabajo de estos personajes en los anuncios de champú. También, por ejemplo, suelen mover el cabello con unos palos verdes en esas escenas en las que se ve cómo la melena muestra su saludable limpieza.

Otros trucos que emplean los anuncios de champú

El croma es uno de los grandes aliados de los anuncios de champú a la hora de crear los efectos que muestran, pero no son los únicos que usan a la hora de crear la ilusión de un pelo magnífico tras el uso del producto. También se usan bolitas de poliestireno extruido, styrofoam en inglés, para generar la ilusión de un pelo voluminoso. Las bolas se posicionan en la parte trasera de la cabeza de la modelo, haciendo que la parte que se ve en el anuncio, la de delante, parezca tener más volumen y más vida.

Los anuncios se suelen grabar siempre desde ángulos muy específicos y concretos, lo que permite jugar con lo que ocurre en aquellos ángulos que no se ven. Otro truco para concentrar volumen en la parte delantera es el de mandar directamente todo el cabello para esa zona. La modelo es peinada de forma que el pelo se divide a la mitad y cada mitad da volumen a una mitad frontal de su rostro.

Esto también permite jugar con pelucas. En ocasiones, la melena genial que se ve en el anuncio mientras la protagonista está tumbada para que se vea la melena estirada no es más que una peluca pegada sobre una superficie para darle el mejor resultado. El pelo real se ha recogido para que permita el doble juego.

Igualmente, en los anuncios también se usa lavavajillas para eliminar grasa del cabello, jabón para crear la imagen de gomina, sedal de cañas de pescar para hacer que las ondas caigan perfectas o elementos adhesivos para mantener los rizos del flequillo cuando se usan máquinas de viento. Y, por supuesto, las máquinas de viento son uno de los elementos estrella para dar vida al cabello y lograr un look muy positivo y lleno de vida.